Especialización y experiencia de más de 17 años, es la mejor garantia en la atención psicológica en la ciudad de Piura. Atención psicológica previa cita al 980-980-808.

Psicoterapia con recursos del Arteterapia El arte en su desarrollo presenta una evolución socio-histórica y acorde a una cultura p...

ARTETERAPIA: REPRESENTACION Y PATOLOGIA

Psicoterapia con recursos del Arteterapia



El arte en su desarrollo presenta una evolución socio-histórica y acorde a una cultura particular, la cual contrasta con el uso de los colores.  Sin embargo la representación, muy aparte de del contexto mencionado se relaciona directamente con la experiencia subjetiva,  desde un Van  Gogh a un Botticelli. Ambos contienen los contenidos  del autor, muy independientemente de su representación e intensión. Sara Pain, nos   menciona además que los procesos de representación artística  y de la creatividad presentan cuatro estructuras intervinientes: el organismo, el cuerpo, la inteligencia y el fantasma. Elementos que se describen a continuación:

Problemas de origen orgánico.
Las afectaciones al sistema nerviosa central van  a provocar alteraciones  nivel de recepción  de estímulos como el daltonismo; organización motora en el proceso de ejecución como el ritmo, rigidez, tono de equilibrio; inscripción de automatismo: dificultades óculo manual, incapacidad para fijar esquemas de coordinación, etc.

De por si el arterapia puede cumplir una función diagnostica y de rehabilitación. Como función diagnostica en el proceso de ejecución  y de rehabilitación en la exploración de materiales -ejecución de la actividad conjuntamente con el acompañamiento del arte-terapeuta, bajando los niveles de ansiedad, explorando espacios de placer al plasmar e identificar la producción como propia.

Los problemas corporales
Se consolidan como la  mala integración cuerpo-coordinación-cognición-emoción-yo
El cuerpo se consolida como un instrumento de acción desde los primeros años de desarrollo del infante como la imitación, gestos, etc. Y su falta de capacidad para la utilización se consolida como un problema creativo-primario y el principal de fracaso de la función representativa en la obra. (Donde se vislumbra la frustración ante el anhelo de representar)

La resonancia afectiva que acompaña la acción provoca a veces inhibiciones o aceleraciones compulsivas.  Las que se pueden además presentarse en los sentimientos ambivalentes con respecto a los materiales y la imagen.
En algunos trastornos como la depresión y ansiedad el malestar no se simbolizara en todos los casos, observándose casos en los que la proyección se hará evidente. Es también importante considerar que los malestares corporales afectaran directamente en el acto de producción, como en el caso de la fatiga.

El cuerpo está unido a la imagen del yo y especialmente al yo eficaz.
Motivo por el que toda producción manual refleja una relación con el propietario del cuerpo como instrumento como de su imagen de su yo,  al ser un reflejo del mismo.
En el ámbito de la patología, una mala identificación  yoica con el propio cuerpo produce una disociación en la que el cuerpo es rechazado. Comprometiendo sus posibilidades de  aprendizaje que  tienen  necesidades de él. Al respecto el tratamiento debe de estructurar una relación entre la eficacia corporal e imagen del yo, en la que el poder del sujeto se ponga en evidencia.

Los problemas de construcción lógica.
Se van a relacionar directamente con los factores genéticos en la estructuración de la inteligencia o en aplicaciones específicas de algunas estructuras de aspectos específicos de la misma.
Encontrándose sujetos con dificultad relacionadas con producciones que no van acorde a su edad cronológica (retardo evolutivo), dificultades para imaginar objetos  aislados (abstraer), carentes de medios y puntos de referencia topológicos para representar las relaciones de situaciones y  ellos mismos. Encontrándose, además:  Discalculia, relaciones lógicas, etc. con el espacio, el abordaje desde el arte terapia se centrara en la reeducación de la observación y conservación de las imágenes y adicionándosele un elementos vital: el devolverle los aspectos afectivos,  de juego y descubrimiento, que habían sido rechazados.
Es importante  tener en cuenta algo importante para evitar alguna confusión, en personas que no han tenido o perdido por factor de uso y tiempo la destreza plástica, se puede evidenciar algunas producciones da tipo arcaica, teniendo la estructura cognitiva integra.
Una aplicación en ese ámbito es la de preservar el funcionamiento del psiquismo en la edad senil donde la estimulación preservar las sinapsis producto del trabajo elaborativo, así como de coordinación motora gruesa  fina.

Problemas que surgen en la construcción del significado.
Es importa mencionar y recordar que la actividad plástica puede ayudar al sujeto a sobrepasar los obstáculos del proceso representación en sus diversas etapas.
El primer momento testea la capacidad del enfrentar la capacidad de representación, relacionándose con los mecanismos de identificación y proyección, guiándolo al paciente  en el camino de que aquello representado tiene alguna representación, es algo.
La segunda etapa se desarrolla en la construcción de la representación, la repetición de experiencias ya vividas o la producción de representación de objetos convencionales que ofrecen seguridad.
Seguridad que es más necesaria cuando se teme objetivizar su enfermedad o hacer visible algo “mounstrouso”.
En otros casos se ve surgir al mismo tiempo un conjunto de imágenes que el sujeto tiene dificultades para condensar en composición global que constituye a otros una muestra  de la incapacidad del sujeto para organizar o cancelar el flujo de imágenes.
Al experiencia plástica se consolida como la escena  en la que se representa el encuentro de pulsión, materia libertad y de la limitación.
El tercer momento es cuando el sujeto asiste a la presentación de con su obra. Lo que implica el riesgo de separarse de su producción y verla como objeto susceptible de la crítica, en algunos casos el paciente anticipa el momento  de objetivación de sí mismo, que la juzga insoportable.

La finalización de la obra.
Considera el termina la obra y considerar en cierto sentido abandonarla, lo cual puede aumentar la angustia en el paciente que vive este final como una especie de muerte, como todo el todo aquello de la obra que ha dado y termina.
La angustia final puede también darse por la angustia al relleno, o por el acto de destrucción de la pieza o por surgimientos de comportamientos dilatorios de manera tal que la pieza permanezca incompleta.
Representación de la patología.
Desde lo subjetivo, la producción se ubicara entre el yo y el otro, entre sujeto y código, es algo que se separa del sujeto para servirle de imagen  y que puede convertirse, para el otro en un objeto para mirar y admirar.
Así mismo el producto del sujeto puede expresar una gama de emociones, conflictivos, proyecciones, características socio-políticas-históricas-culturales. Sirviendo para el paciente como objeto transicional: entre el adentro  y afuera, aun lo considera propio y que sale del sujeto para mostrarlo al mundo externo y de donde mantiene una relación con su producción.
La producción de cada cuadro presentara una proyección  simbólica   correspondiente a la enfermedad y las defensas que se erigen en torno a ella.
Clásicamente la patología psiquiátrica y analítica se ha dividido en psicosis y neurosis.
En el ámbito de la psicosis la elaboración del producto puede manifestar el delirio característico del estado, expresando sus ansiedades y angustias.
En el estado esquizoide
Caracterizado por la anulación de la identidad, el sujeto parece no comprender la realidad que lo rodea  y no tienen un comportamiento conforme a las reglas sociales su producción debe de incidir en el dejar rastros, vinculado con las experiencias primarias con la finalidad de tomar contacto con su identidad y cuerpo. El sostener al paciente va incluir el tomarles las manos y elaborar su producción en conjunto, traduciendo en palabras lo que sucede, ayudándolo a simbolizar la ausencia por signos simples.

En los estados paranoides
Existe una realidad y un yo, aunque no objetivos, si delirantes, desproporcionada, insultante o mística. Al salir de la crisis, es posible las construcciones imaginarias, que lejos de representar el delirio, parecen una búsqueda de valores de apaciguamiento, la concreción, la multiplicación de puntos de referencia.
El enfermo paranoico pasa del delirio de persecución al delirio todopoderoso. En su pensamiento, las dos partes de otro desdoblado se enfrenta en un dialogo mortal.
Pasada la crisis aguda, el sujeto proyecta uno de los personajes hacia afuera y sigue representando el rol de perseguidor o de víctima.
Su actividad artística es en general protegida por el paciente que proyecta su paranoia en el destino de su obra. Las relaciones con el paciente con tendencias paranoides son muy fuertes y muy a menudo negativas, lo que obliga al terapeuta a sobrellevar el odio inagotable del sujeto: de sus actitudes  acogedoras o severas.
 Melancólico
El sujeto cree que merece el abandono o el desprecio del otro. Siente remordimiento y culpabilidad por todo aquello que es irreparable. Durante el delirio se encuentran delirios de autoreproche o autocastigo. El interés por la actividad artística solo puede  realizarse en este caso como acto de reparación, que exigen gran paciencia y repetición de gestos como en los actos decorativos.
Manía
En este estado el sujeto se muestra eufórico, todo sale bien, negando la realidad así como el enfrentarla. Pasada la crisis, la crisis se hace dura y se pasa a la depresión. Solo puede expresarse cuando su megalomanía le ha quitado su capacidad de crítica y aun en este caso, busca ansiosamente la aprobación  que confirme su talento. Si la depresión no es demasiada profunda, la actividad artística puede convertirse en una buena fuente de apaciguamiento.
Esta expresión es importante para la identificación del maniaco-depresivo: Utiliza al otro como testigo de su grandeza y de su caída, trata entonces de alcanzar en el otro elogio y compasión.
Cuadros neuróticos
Presentan mayormente problemas de relación entre el sujeto y el otro, debido a una mala elaboración de los afectos a través del pensamiento simbólico. Los efectos de este disfuncionamiento son, entre otros, la disociación entre los afectos y representaciones, la conversión compulsiva de los afectos en sensaciones corporales  y en descargas motrices, la repetición de comportamientos fijos, la irrupción de sentimientos ambivalentes.
La diferencia entre el yo y la realidad se encuentra conservada, así como su orientación en tiempo y espacio. Al respecto es necesaria hacer una distinción entre comportamiento histérico, obsesivo y fóbicos.
Los cuadros neuróticos aparecen bajo dos formas de predominio: ansioso y depresivo.
Donde la depresión anula a la persona a través de la tristeza y el agotamiento, mientras la ansiedad es un estado confuso en el que la angustia se manifiesta inultamente como acción.
La actividad artística puede convertirse pasada la crisis en una actividad de apaciguamiento de la ansiedad.

En el ámbito de la histeria, definida como una neurosis de disociación entre la representación y los afectos, estos últimos transferidos al cuerpo.
Siendo el arte plástico una forma de hacer ver, al paciente histérico que puede vivir por proyección los problemas de seducción que el motivo de sus fantasmas. Pudiéndose trabajar en papel, telas arcilla.
La dificultad del permanente para el terapeuta es el dejarse encantar por el objeto sin provocar disociación en  el paciente bajo la forma de celos.
En el campo de la obsesión,  esta se desarrolla como una idea fija desencadenada a menudo una actividad de control de la realidad.
En la representación el obsesivo tiende a repetir un motivo, lo rodea de rituales  y técnicas mágicas, busca limitar cuidadosamente  la forma de las superficies coloreadas y llena todo el espacio disponible. La proliferación de  las “defensas “ lo reconforta en la idea de la necesidad de control de hechos, que le es necesario dominar para sobrevivir.
En el paciente  fóbico, la angustia se proyecta masivamente sobre un objeto o una circunstancia juzgada como peligrosa y prohibida. La prudencia exige no acercarse cuidarse, ni siquiera a la imagen, estas son arenas movedizas. A veces el objeto fóbico está ligado al placer, el fóbico necesita de otro elemento reconfortante, en el sentido que sea capaz de enfrentarlo.

Psicologo Alvaro Silva Távara.
Psicoterapeuta formado en el CEP de Buenos Aires
Bibliografía: Una psicoterapia por el arte
Sara Paín y Gladys Jarreu (2006) Buenos Aires. Nueva Visión