Definiciòn de psicoterapia

Psicoterapia


psicoterapia piura

Es un proceso interpersonal, consciente y planificado, orientado influir entre los trastornos del comportamiento y las situaciones de sufrimiento con medios puramente psicológicos, por lo general verbales, pero también no verbales, con miras a una finalidad elaborada en común, que puede ser la reducción de los síntomas o la modificación de la estructura de la personalidad, por medio de técnicas que difieren según orientación teórica a la que se remontan. El campo de la psicoterapia es tan amplio que necesita, para poder orientar, criterios de su división.
  1. Criterio del método. Este criterio inicia una primera distinción entre terapias fundadas en la relación humana paciente -terapeuta y terapias basadas en procedimientos técnicos experimentales.
Forman parte del primer grupo la psicología y orientación psicoanalítica, que pueden ser individuales o de grupo y que se proponen una modificación estructural de la personalidad mediante la superación de la neurosis de transferencia y de la subyacente neurosis infantil. A este grupo pertenecen el psicoanálisis, la psicología individual, la psicología analítica y la forma psicoterapéutica es que hacen referencia a las diferentes orientaciones de la psicología de lo profundo.
Del segundo grupo, en cambio, forman parte las trate conductistas, que se proponen una modificación del síntoma que se remonta a un aprendizaje inadecuado mediante un "reacondicionamiento" del sujeto con un aprendizaje más adecuado, y las técnicas de retroalimentación para la curación de los trastornos psicosomático mediante el control aprendido de las funciones fisiológicas.
A mitad de camino entre estos dos tipos de terapias indican la forma de tratamiento basadas en el método de la sugestión, como la hipnosis, en la que existe una relación de transferencia sin la cual no sería posible inducir la restricción de conciencia necesaria para la eliminación de ciertos síntomas, y el entrenamiento autógeno basado en la práctica de la relajación muscular sistemática para la disminución de la tensión emotiva.
  1. El criterio del destinatario. El destinatario de la terapia puede ser el individuo, la pareja, la familia o el grupo. En el caso de la psicoterapia individual es necesario distinguir el tratamiento del individuo adulto del tratamiento del niño, que por sus características exige una atención psicoterapéutica diferenciada. En el caso la psicoterapia de grupo hay un tratamiento de orientación psicoanalítica o de orientación sistémica, que resulta particularmente eficiente en la psicoterapia la familia y de la pareja, donde lo que se propone es la modificación de los esquemas de interacción. Una forma particular de terapia de grupo es el psicodrama, en el que la acción terapéutica no se confía sólo al analista, sino la interacción entre protagonistas y coro.
  2. El criterio de fin perseguido. Este criterio permite distinguir:
  3. las terapia de apoyo o de sostén, que se proponen dar un soporte motivo el paciente, ayudándolo en sus dificultades existenciales mediante una intervención activa del terapeuta que aconseja, guía y en ocasiones dirige; Las terapias reeducativas, que busca la readaptación del individuo mediante la clarificación de sus conflictos conscientes. Se pueden incluir en este grupo la terapia cognoscitiva, que conjetura una posibilidad de curarse mediante una reestructuración del campo cognoscitivo; la terapia conductista, donde la interacción verbal ya no es el aspecto esencial del acto terapéutico; la psicoterapia interpersonal de H.S. Sullivan fundada en el principio de la socialización y de la aculturación en el proceso de formación de la personalidad, en la cual se favorecen los hechos conscientes respecto a los inconscientes; la psicoterapia sistémica que interpreta el comportamiento patológico, y en especial el esquizofrénico, como afecto de una combinación perturbada que la terapia debe corregir; la terapia humanista, derivada de la teoría de la motivación; la lobo terapia que no se orienta hacia los conflictos instintivos sino hacia las dimensiones psiconoéticas; c. Las terapias reconstructivas, que no tienden a la readaptación sino a la reconstrucción de la personalidad mediante la identificación de sus instancias inconscientes, y a una progresiva maduración emotiva posibilitada por la adquisición del conocimiento de sí. Pertenecen a este tercer grupo toda las terapias de orientación analítica.

Las diferentes formas de psicoterapia se ilustran en cada una de las voces, ordenadas alfabéticamente por objetivo calificativo (por ejemplo: psicoterapia cognoscitivista).
Galimberti, U. (2012). Diccionario de psicología y psicoanálisis. México: Siglo XXI